Norteamérica y el terrorismo.

“Los conflictos en el escenario mundial después del ocaso de las ideologías, serán los factores culturales…”. Samuel Huntington.

A partir del 11 de septiembre del 2001, las relaciones de México, Estados Unidos y Canadá cambiaron derivado del ataque terrorista que sufrió Estados Unidos.

Fuente: CNN

En el 2001 y 2002 se firmaron los acuerdos de “Fronteras inteligentes” entre las tres naciones. Para el 2005, se creó la “Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN)”.

Derivado de ese ataque terroristas a Estados Unidos, el tema del terrorismo se incrustó en la agenda política a nivel internacional, e incluso esta nación condicionó su cooperación internacional entre los países siempre y cuando, éstos lo apoyarán en la guerra contra el terrorismo (Manaul & Rodríguez Ufloa, 2006).

Sin embargo, este proceso de profundización en la relación, sobre todo entre México y Estados Unidos, se enfrentó a situaciones adversas o críticas en ambas naciones, por ejemplo, en Estados Unidos, la fracción conservadora del partido republicano buscaba el unilateralismo militar, despreciando a las organizaciones internacionales, situación que ya no podría proceder porque esta nación, ya no contaba con el poder suficiente para aplicarlo, para lo cual creó la política del multilateralismo (Manaul & Rodríguez Ufloa, 2006).

En el lado mexicano, los sectores de la izquierda mexicana siempre han manejado la bandera de la protección de la soberanía nacional, así como la política del aislacionismo e ir en contra de la globalización.


Fuente: El financiero

En el caso de la frontera entre México y Estados Unidos, ésta es la frontera más transitada del mundo, con un promedio de 350 millones de cruces de personas al año. De las cuales, casi medio millón de personas lo realizan de manera ilegal. Derivado de lo anterior, Estados Unidos buscó fortalecer la seguridad en su frontera sur, para lo cual, se planteó la cooperación entre ambas naciones y Canadá, bajo 5 temas:

  • Seguridad de transportes y fronteriza.
  • Respuesta y preparación ante una emergencia.
  • Ciencia y tecnología.
  • Análisis de la información.
  • Protección de la infraestructura.

A pesar de lo anterior, en México no se ha podido replantear la relación con Estados Unidos con el objeto de profundizar de una manera más institucionalizada, de una manera más profunda, ya que se definen nuestros intereses comerciales y económicos de diferente forma que definimos nuestros intereses políticos, el peso de nuestros prejuicios es enorme y la dualidad que tenemos de ser latinoamericanos y pertenecer a América del Norte nos confunde (Montaño, 2004).

Estados Unidos se enfrentaba a un dilema con respecto al TLCAN, mantener las fronteras abiertas para los bienes y personas legales y legítimos y cerradas para los que no. Para poder lograr lo anterior, se desplegó la cooperación internacional, en este caso con México y Canadá, con el intercambio de información de inteligencia, un prerregistro de las personas y bienes. Por esa razón, en México, la esfera de seguridad se desplazó a la frontera sur de México, para lo cual se crearon los siguientes programas:

  • Tecnología indicadora de situación de visitantes e inmigrantes a Estados Unidos.
  • Programa de comercio libre y seguro.

Derivado de lo anterior, la cooperación institucional se empezó a llevar a cabo en varios rubros, como por ejemplo la SEDENA y Marina garantizan la seguridad de puertos, aeropuertos y fronteras; la PGR, ahora Fiscalía colabora con el FBI y la DEA; Instituto Nacional de Migración con el control de las fronteras, por mencionar algunos (Manaul & Rodríguez Ufloa, 2006).

Para el 2009, México y Estados Unidos habían refrendado su alianza en materia de seguridad, empezando con una nueva etapa en la relaciona binacional (Velázquez & Schiavon, 2009).

Sin embargo, a finales del 2019, esta situación ha venido a menos, derivado que el presidente Donald Trump amenazó con designar a los carteles del narcotráfico de México como “grupos terroristas”, lo anterior podría acarrear muchas consecuencias, en primera instancia, llegarían equipos de inteligencia y asesores por parte del gobierno de Estados Unidos, así mismo, afectaría las inversiones por la falta de estabilidad que reflejaría este gobierno federal con periodo de 2018 al 2024 (Arista, Ortega , & Hernández, 2019).

Lo anterior es como resultado de los índices de violencia que vive México en los últimos dos años (2019-2020), así como la poca capacidad que mostraron las autoridades mexicanas porque no capturaron al hijo del Chapo Guzmán.

Como se puede observar, la relación de México con Estados Unidos se va consolidando poco a poco, ambos países nos necesitamos, sin embargo, por cuestiones políticas locales, en ambas naciones, se ha ido atrasando una mayor integración, sin embargo, con el nuevo acuerdo de comercio llamado “Asociación Económica Integral Regional”, el comercio y la economía internacional va a cambiar.


Fuente: istockphoto

Bibliografía

Arista, L., Ortega , A., & Hernández, F. (27 de Noviembre de 2019). Expansión. Obtenido de https://politica.expansion.mx/mexico/2019/11/27/de-carteles-a-terroristas-como-impactara-a-mexico-seis-expertos-opinan

Manaul, R. B., & Rodríguez Ufloa, C. (2006). Seguridad y frontera en Nprteamérica. Frontera Norte, 7-29.

Montaño, J. (2004). América del Norte: el elogio de las diferencias. Misión en Washington 1993-1995, 273-274.

Velázquez, R., & Schiavon, J. (2009). La iniciativa Mérida en el marco de la relación México Estados Unidos. CIDE, 5-35.

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