Colonización de África

Antes de 1880 África era un continente casi desconocido. La ocupación europea se limitaba fundamentalmente a zonas costeras y desembocaduras de los grandes ríos africanos: Níger (que sirvió de vía de penetración para los ingleses), Senegal (para los franceses) y el Congo. La actividad de las Sociedades Geográficas y las exploraciones, especialmente de Brazza y Stanley, posibilitaron la exploración de la cuenca del Congo como vía de acceso al interior del continente africano y estimulan la rivalidad de las potencias coloniales.

La primera zona de expansión colonial se realiza en el área mediterránea. La apertura del canal de Suez (1869) dejaba abierta la ruta hacia la India y China, despertando la rivalidad de Francia y Gran Bretaña en el dominio del Magreb. Mientras España e Italia solamente serán simples observadores.

El canal de Suez, es una vía artificial de navegación que cuenta con una longitud de 163 kilómetros y que une el mar Mediterráneo con el mar Rojo; siendo inaugurado el 17 de noviembre de 1869 (Rodríguez, 2012).

Fuente: http://www.fierasdelaingenieria.com/la-historia-detras-del-canal-de-suez/

Sin embargo, en 1875, derivado de las deudas del gobierno de Egipto, se vendieron las acciones al Reino Unido, pasando a propiedad y control de este último. Actualmente, el 8% del tráfico marítimo mundial pasan por el canal todos los días (Rodríguez, 2012).


Fuente: http://placesbook.org/suez-canal

La expansión de las potencias europeas en el norte de África, fue el resultado de un juego de intereses complejos entre éstas, así como de la decadencia del Imperio Otomano. El Reino Unido pretendía controlar Egipto, para así controlar la ruta hacia la India, a través del mar Rojo, para que después crear un “imperio vertical”, desde Egipto, hasta la ciudad del Cabo.

Con respecto a Francia, este país ambicionaba el dominio sobre todo el Magreb, sin embargo, se presenta un enfrentamiento con Italia, derivado a que este país inició una política de emigración italiana hacia lo que ahora se conoce como Libia.

El poblamiento italiano se hizo mucho más rápido que el francés (60.000 italianos frente a 16.000 franceses), pero la incorporación de Túnez a Italia hubiese permitido el dominio italiano del Mediterráneo central: Sicilia y Túnez podían significar una tenaza de cierre para el tráfico británico hacia el canal de Suez, motivo suficiente para que Gran Bretaña apoyase a Francia frente a las presiones italianas.

El apoyo británico a Francia en Túnez facilitó su dominio de Egipto, y puso fin al conflicto franco-británico por el dominio del canal de Suez. El fracaso en Egipto impulsó a Francia hacia la expansión en Marruecos y Norte de África. Sin embargo, para evitar el dominio francés del Magreb, Gran Bretaña abogó por las pretensiones españolas para limitar el dominio francés. España amplió su zona de influencia en Marruecos. A principios del siglo XX, la ocupación de Marruecos se convirtió en uno de los ejes principales de las llamadas «crisis imperialistas» que provocaron las tensiones previas a la Primera Guerra Mundial.

Al igual que el dominio de África del Norte había desencadenado la rivalidad franco-británica, la colonización de Centroáfrica despierta el interés de Bélgica y Francia, y una tercera potencia en discordia, Portugal.

Los orígenes de la colonización del África central se remontan a las ambiciones y proyectos de Leopoldo II de Bélgica. Leopoldo II aprovecha su afán explorador y sus cualidades de diplomático y previsor hombre de negocios para obtener un Imperio colonial para Bélgica.

Con el apoyo de las Sociedades Geográficas y tras una campaña cuidadosamente preparada, consiguió que se convocara la Conferencia Geográfica de Bruselas (1876), punto de partida de la penetración en el Congo. La actividad, supuestamente filantrópica de Leopoldo II, consiguió vencer los recelos de las potencias europeas. Al mismo tiempo, las exploraciones de Stanley por el curso superior del río Congo (1874-1877) confirmaron que el río era la gran vía de penetración del interior de África.

Fuente: http://www.taringa.net/posts/deportes/13704385/Aventura-4×4-en-el-Congo-Belga-parte-1.html

Paralelamente, Francia había apoyado la expedición del explorador italiano Brazza en el margen derecho del río Congo, en donde había conseguido un acuerdo con el rey congoleño Makoko. El gobierno francés, para desquitarse de la pérdida de influencia en Egipto ratifica el Tratado Brazza-Makoko, y establece un protectorado sobre la orilla derecha del Congo. A su vez, Portugal, que había ocupado el territorio de Cabinda, en la desembocadura, reivindica la soberanía sobre las dos orillas.

Para resolver el conflicto creado sobre la soberanía del Congo, el canciller alemán Otto von Bismarck, que hasta entonces no se había interesado por el tema colonial, convocó una conferencia en Berlín, cuyos objetivos eran los siguientes:

  • Mantener la política de equilibrio europeo o la llamada paz armada. El sistema de alianzas creado por la diplomacia de Bismarck con el fin de mantener la paz podría derrumbarse por las tensiones generadas en la expansión colonial. Se trataba, pues, de transferir el sistema de Bismarck a las colonias y que Alemania asumiese el mismo papel mediador que había realizado en el orden internacional.
  • Creación de un Imperio Colonial para Alemania. La falta de un imperio colonial era una traba importante para el desarrollo económico y militar alemán; el cierre de los mercados europeos con el retorno al proteccionismo creaba dificultades y ahogaba el ritmo de crecimiento industrial. La posibilidad de obtener mercados potenciales sería, por tanto, un factor a considerar en la tardía incorporación de Alemania a la carrera imperialista.

La Conferencia de Berlín de 1885 reunió a representantes de 12 naciones europeas, además de una representación de Estados Unidos y Turquía para abordar el problema del Congo y establecer las líneas directrices del reparto de África, alejando de momento el riesgo de un conflicto militar de raíz imperialista. Los principios básicos establecidos en la conferencia fueron los siguientes:

  1. Reconocimiento de la Asociación Internacional Africana, como Estado Libre del Congo bajo la soberanía de Leopoldo II. El parlamento belga le autorizó a gobernar a título personal, aunque más tarde, se integraría en Bélgica. De esta manera el Valle del Congo con todos sus recursos, tanto naturales como humanos; evitando de esta manera el enfrentamiento directo de franceses, ingleses y alemanes.
  2. Libertad de navegación por los ríos Níger y Congo, facilitando así el acceso y explotación del interior del continente.

El punto más importante radicó en el reconocimiento de que el control de la costa no implicaba una ocupación efectiva del territorio. Hasta entonces había prevalecido la doctrina que establecía que la ocupación de la costa legalizaba la del interior, sin que fuera necesaria su ocupación inmediata. Esta doctrina desató una carrera colonial desde las zonas costeras al interior, con el fin de controlar la mayor parte de territorios posibles.

Fuente: http://campus.almagro.ort.edu.ar/cienciassociales/clases/articulo/491281/4-colonialismo-imperialismo-y-conferencia-de-berlin

Así, prescindiendo de supuestos geográficos, históricos o jurídicos se legalizaba la ocupación efectiva de los territorios africanos. El carácter de la colonización se modificó: el imperialismo militar venció al imperialismo geográfico o económico. Las adquisiciones se multiplicaron y en 1890 África se encontraba totalmente repartida.

En los años siguientes a la Conferencia de Berlín se firman una serie de tratados que permiten efectuar lo que el periódico inglés «The Times» definió como el Scramble de África (el «revoltijo» de África). Gran Bretaña amplió sus dominios en el África Oriental (Uganda, Rhodesia, Bechuanalandia) y occidental (Nigeria); la explotación colonial se realizó primero a través de grandes compañías comerciales, y posteriormente, por el dominio directo de la metrópoli.

En la Conferencia de Berlín, Alemania obtuvo un imperio colonial: Togo, África del Sudoeste (Namibia) y el África Oriental Alemana (Tanzania). En África Oriental el expansionismo británico y alemán chocaron; por ello, ambos países tuvieron que suscribir el tratado de Heligoland (1890) que delimitó sus respectivas áreas de influencia, quedando así truncado el proyecto del imperio vertical británico.

Las consecuencias de esta conferencia han sido muchas, siendo algunas de ellas las siguientes:

  • En 1879, el 90% del continente estaba gobernado por africanos, para 1900, a excepción de Liberia y Etiopía, todo el continente estaba dominado por 7 países europeos.
  • La extracción de esclavos presentó varios efectos:

Efectos demográficos: millones de africanos fueron capturados para convertirlos en esclavos, quienes fueron forzados a grandes caminatas hasta la costa y después embarcados a diferentes destinos, se calcula que fueron esclavizados alrededor de 14 millones de personas, de las cuales el 25% fallecieron África, por los conflictos originados para la captura de personas y otro 25% en el trayecto (Hugh, 1998).

Lo anterior ocasionó la disminución de la población en casi todo el continente africano.

  1. Se produjo un estancamiento en la mayoría de las actividades económicas, siendo la única actividad económica realizada la de la explotación del ser humano o esclavitud.
  2. En cuestiones políticas: Si uno compara un mapa de África antes y después del reparto las diferencias son notorias. De una multitud de unidades políticas existentes (se calculan al menos diez mil), con fronteras porosas y móviles, muy diferentes a lo que entiende un mapa concebido a lo occidental, la prolija traza europea delimitó apenas unas decenas, con bordes precisos y calcados geométricamente. Los pocos Estados previos que prevalecieron lo hicieron de un modo completamente subordinado a los nuevos amos, como el Califato de Sokoto, en el norte de la actual Nigeria, el Estado esclavista más grande del mundo en el siglo XIX, donde, a pesar de todo, el tráfico negrero siguió hinchando los bolsillos de algunos mientras los dignatarios europeos alentaban la realización de la Conferencia para detener estas infamias contra la humanidad, olvidando que hasta hacía pocas décadas sus países fueron los que más participaron en la trata. A pesar de los argumentos humanitarios de llevar la civilización (acabando con la esclavitud y otros “vicios” africanos), la nueva época imperial que alumbraba junto a las ansias de dominio incontenibles que la acompañaron, son la mejor explicación de la rapacidad europea que en tres meses construyó un mapa africano a su conveniencia.

Fuente: http://informatica4sisante.blogspot.mx/2012/01/imperios-coloniales-en-1914.html



Bibliografía

Oviedo, C. (28 de Agosto de 2012). Política y otras cosas. Obtenido de http://cuitlahuacoviedopuente.blogspot.mx/2012/08/

Rodríguez, E. (29 de Diciembre de 2012). Fieras de la Ingeniería. Obtenido de http://www.fierasdelaingenieria.com/la-historia-detras-del-canal-de-suez/

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